martes, 11 de septiembre de 2012

CAPÍTULO TRES

Cuando Dani dijo que se iba el mundo se me vino encima. Quedarme a solas con Álex me gustaba, mejor dicho, me encantaba , pero también me ponía muy nerviosa. No sabía que hacer, que contar, como reaccionar. Quería matarla, pero sabía que no conseguiría de ninguna forma que se quedara allí. Tan pronto se fue Álex me cogió de la mano derecha. Mi corazón latía a una velocidad más alta de lo normal, mucho más alta. Me empezaban a sudar las manos y él lo notaba. No quería , pero o era o muy tonto o ya tenía que saber que me gustaba. Que sentía algo muy especial por mí. Que le quería. Que no era un simple capricho. Esta vez no. 

-¿Estás bien?

-Sí, perfectamente.

-¿Te parece bien si nos sentamos aquí y hablamos?

-¿De qué tenemos que hablar?

-Siéntate . 

-Está bien , me siento , pero ¿me vas a decir de una vez que es lo que pasa?

-No estoy seguro de que esto sea lo correcto , pero ...

-¿Pero qué? ¡Álex, habla!

- Espero que no te moleste. 

- No me va a molestar, te lo prometo. 

-Te... quiero ... 


Creo que nunca había sentido una sensación como esta. Mi corazón late más rápido todavía , pero ahora no es de nerviosismo , ni de preocupación. Es de simple felicidad. De emoción. Quiero saltar, gritar , llorar de emoción , no sé , me siento tremendamente ilusionada y me muero de ganas de sentir el calor de sus labios. Por eso me acerco poco a poco y mis labios se encuentran con los suyos. Ambos labios tenían ganas de probarse. De sentir el sabor del que será su pareja de baile a partir de ahora. En este momento ya no solo me siento feliz, también tranquila. Sus labios y sus brazos me dan tranquilidad. 

-No sabes cuánto tiempo llevo esperando esto ...

-No seas exagerado , solo unos meses - dijo antes de volver a besarlo. 

-No me entiendes ... Me refiero a que llevo mucho tiempo buscando a una persona que me haga sentir así , como haces tú ... 

-¿Cómo te hago sentir? 

-No lo sé , como un enamorado .

-¿Cómo es para ti sentirse enamorado? 

-Eso no se dice, se demuestra, y te prometo que te lo demostraré. 

Nos besamos otra vez, y luego me acuesto en el banco en el que estamos, apoyando mi cabeza sobre sus piernas mientras él me acaricia el pelo y me da besos en la frente. Creo que él también me hace sentir a mi como una enamorada. Nunca pensé que llegaría a sentir esa sensación. Siempre había sido muy dura, por decirlo de algún modo. Siempre había sido la chica del grupo que odia todo lo que tuviese que ver con el amor. La que odiaba a los hombres y siempre hablaba pestes de ellos. Si mis amigas de antes me viesen ahora se reirían y se burlarían de mí. Seguro. Cuando se lo cuente ya me imagino sus graciosas caras. Me dan ganas de reírme y no puedo evitarlo. 

-¿De qué te ríes? ¿En qué piensas?

-En que nunca pensé que estaría así con un chico. Nunca creí que pudiese enamorarme de un repugnante ser como un hombre. 

- Voy a matarte. 

-¿Cómo piensas conseguirlo?

-Haciéndote cosquillas . 

Y así es , como empezamos a correr como críos por la pequeña plaza en la que nos encontrábamos. Nos reímos , cuando nos encontramos nos besamos pero yo pronto salgo  corriendo a gran velocidad para que no me haga cosquillas. Ese es sin ninguna duda mi punto más débil. 
A las tres de la mañana vuelvo a casa. Todo está apagado y tranquilo. Enciendo la luz del salón , allí no hay nadie. Me acerco a la habitación de Dani y está allí , durmiendo. Entro. Le doy un beso y pronuncio "buenas noches" en un susurro. Cierro la puerta y voy a mi habitación. Allí, todo está calmado. Encima de la cama se encuentra la pequeña Ava que duerme feliz. La cojo y deshago la cama. Pongo en pijama y entro con mi pequeña perrita en brazos. La abrazo y le cuento todo lo que pasó esa noche. La costumbre de estar sola hace que hable con ella como si fuese un humano más. Está dormida. No me escucha. Pero yo sigo contándole todo lo que pasó. Cuando termino la beso y me duermo, como hace también ella. 

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